viernes, 17 de abril de 2015

DESCARTES Y EL MÉTODO

TEMARIO DE DESCARTES

Descartes es un filósofo racionalista que parte de la idea de que si la razón es única, la verdad es única y habrá un único método para encontrarla.


Es necesario encontrar un método para estar seguros de que si lo seguimos llegaremos a una verdad inapelable. Para ello lleva a cabo un análisis de la razón. Ésta se presenta mediante la intuición

( ideas simples y evidentes, claras y distintas ) y la deducción que es una cadena de intuiciones. Una vez señaladas las dos formas de actuar la razón, Descartes se dispone a construir un método, que será modelo del método matemático, influenciado por Galileo. Este método propuesto consta de diferentes reglas que se deben seguir para alcanzar de manera correcta el conocimiento. La primera es la evidencia, que consiste en no admitir como verdadera cosa alguna que no reconociese con evidencia como tal; para que algo sea evidente se nos tiene que presentar de manera clara y distinta. La segunda regla es el análisis, que consiste en dividir cada una de las dificultades en tantas partes como se pueda ya que para alcanzar una certeza verdadera se debe partir de lo simple para proporcionar seguridad y evitar falsedades. La tercera, es síntesis, es decir conducir ordenadamente los pensamientos comenzando por los más simples y fáciles para ir ascendiendo hasta los más complejos; este proceso se realiza mediante la deducción, es decir, el método por el cual se procede lógicamente de lo universal a lo particular; e implica una sucesión de intuiciones; esta regla tiene una cierta influencia platónica debido a la jerarquización de ideas que realiza. La cuarta regla del método es la enumeración que consiste en realizar una revisión y recuento de las verdades obtenidas para asegurarse de que son verdad y no hay ningún error.


La duda es un mecanismo que Descartes decide emplear, de forma voluntaria, “decidí fingir” “rechazara como falso todo lo que pudiera generar la menor duda”, para poder analizar desde cero todos los conocimientos que hasta ahora tenía como ciertos, y poder así ver si existe algo realmente verdadero. Se ve inducido a emplear este método debido a la incertidumbre de los datos sensoriales “nuestros sentidos nos engañan algunas veces”, dudando de la veracidad de conocimiento que nos proporcionan nuestros sentidos; debido también a los errores de razonamiento que el hombre puede tener, cometiendo paralogismos, “existen hombres que se equivocan al razonar”, a la dificultad de distinguir el sueño de la realidad “pensamientos que tenemos estando despiertos, pueden venirnos también estando dormidos”; y debido también, por último, a la hipótesis de la existencia de un genio maligno que nos haga ver con evidencia algo que no lo es.


La duda de Descartes tiene las siguientes características: es una duda metódica, es decir, su finalidad es alcanzar la certeza, por lo tanto es diferente a la duda escéptica, que creía imposible el conocimiento. Es más, Descartes emplea esta duda para superar el escepticismo y encontrar una proposición que resista absolutamente cualquier duda imaginable. La duda es consecuencia de la primera regla del método, ya que se debe admitir como verdadero solo aquello que se presente con absoluta claridad y distinción, y por lo tanto con evidencia. Esta es una de las máximas expresiones del racionalismo ya que para esta corriente filosófica, solo se puede admitir como ciertas aquellas creencias que han sido revisadas por la razón.

Además esta duda es temporal, ya que se debe abandonar en el momento en que encontremos una proposición evidente.



Con su método rechaza todo aquello que él tenía como cierto, provenga de los sentidos o del conocimiento. Y al dudar de todo conocimiento descubre, “advertí”, que hay uno del que no puede dudar, de que él piensa, “Pienso, luego existo” Cogito, ergo sum.

De esta conclusión deduce el Primer Principio de la filosofía que buscaba, la filosofía basada en el método matemático. La proposición hallada es totalmente verdadera ya que no puede dudarse su veracidad en absoluto, porque puede fingir que su cuerpo es una ilusión, pero no puede fingir que no piensa. Por lo tanto de esto deduce que existimos como seres pensantes. Por ello afirma que hay una parte de nosotros cuya misión es pensar, la res cogitans o sustancia pensante.



Para Descartes la sustancia es aquello que no necesita de ninguna otra cosa para existir y es la base de los atributos y modos; y según su concepción, existen tres sustancias la res cogitans o sustancia pensante; la res extensa o sustancia extensa; y la res infinita o sustancia infinita. De la existencia de la res cogitans y la res extensa se muestra el dualismo antropológico de Descartes, la sustancia pensante o alma, que es inmaterial, y la sustancia extensa, el cuerpo. También se deduce que es mucho más fácil de distinguir el alma que el cuerpo.

Otros filósofos, dirán que existen otros tipos de sustancia, como Spinoza que defenderá la existencia de una única sustancia, la “Deus, sive natura”; y Leibniz dirá que existen infinitas sustancias simples o mónadas.



A la conclusión de que somos como seres pensantes se ha llegado mediante la intuición, es decir, a la percepción íntima e instantánea de una idea o verdad que aparece como evidente a quien la tiene. Y emplearemos la deducción para proceder de lo universal a lo particular, es decir, a partir de un axioma o verdad primera, extraer las demás verdades. Esta forma de proceder es la que se emplea en el método modelo escogido por Descartes, el matemático.



De la existencia del Primer Principio obtenemos el criterio de verdad de Descartes, algo es absolutamente verdadero si se nos presenta, como hemos dicho, con claridad y distinción, es decir, con evidencia.

Descartes, una vez que ha dado por sentada la existencia de su propio yo afirma que este consiste en puro pensamiento y el pensamiento se compone de ideas. Para él son de tres tipos: Adventicias ( las que provienen de los captado en el mundo físico ), facticias, las creadas por el mismo pensamiento y compuestas de dos o más adventicias ) y las ideas innatas( las que tenemos de nacimiento ) y que son simples y abstractas.



Descartes piensa que, si dudamos es que no somos perfectos, pues hay más perfección en el conocimiento que en la duda. Si no somos perfectos, es porque tenemos una idea innata de perfección en nuestra mente que tiene que proceder de alguien más perfecto que yo, y ese tiene que ser Dios, por lo tanto Dios existe.

Y se presenta a Dios como la sustancia infinita (res infinita), la perfección; y como garante de nuestros conocimientos, oponiéndose a idea del genio maligno.



Descartes se presenta como un optimista epistemológico ya que busca la verdad absoluta, el conocimiento absoluto. Abandonando así la tesis del solipsismo, que afirma que solo se puede garantizar la existencia de uno mismo, y que la de otro es dudosa e infundada.

SANTO TOMÁS DE AQUINO: SU FILOSOFÍA

TOMAS DE AQUINO ( Temario )


RELACIÓN ENTRE LA FE Y LA RAZÓN

Santo Tomás se esforzó en armonizar la fe y la razón, oponiéndose a la doble verdad del averroísmo latino. Para él, la diferencia entre filosofía y teología consiste en que la filosofía ofrece un conocimiento imperfecto, en los temas que también trata la teología, mientras que la teología aclara aspectos a los cuales no llega la razón. Así pues, la fe mejora la razón pero no la sustituye, al igual que la teología rectifica a la filosofía pero no la elimina.

Por lo tanto, el conocimiento teológico no sustituye al filosófico, ya que la fuente de la verdad sólo es una. Se separó de los averroístas y adoptó una teoría aristotélica, según la cual el conocimiento parte de la experiencia y los sentidos, por lo que el conocimiento que obtengamos de Dios debe ser imperfecto y análogo: por lo que el conocimiento de Dios, el hombre y el universo tiene unos límites para la razón, pero la fe puede proporcionarnos conocimientos más allá de ese límite, perfeccionando nuestro conocimiento.

 Por ello, la razón y la fe no deben entrar en conflicto, puesto que existen contenidos de la razón que no lo son de la fe y viceversa. Así, la fe y la razón son dos fuentes de conocimientos distintas que deben colaborar entre ellas, apoyándose la una a la otra. También sostiene una autonomía de ambas y una convivencia en armonía.

Sto. Tomas crea una nueva disciplina de conocimiento llamada Teología Natural o Racional que consiste en partir de las sagradas escrituras para llegar a una mayor comprensión de Dios utilizando la razón. Esta disciplina supone un complemento de la Teología Revelada ( mera interpretación de las Sagradas Escrituras ) y de la Filosofía Natural.

TEOLOGÍA NATURAL

Tomás afirma que para acceder al él existe la teología (que se basa en la revelación), pero también es posible la teología natural, una ciencia constituida desde la razón y que afirma parte de la metafísica. Que Dios existe es el primer dato de la revelación, pero la afirmación “Dios existe” no es una afirmación evidente, ya que el conocimiento humano parte de los sentidos y para éstos no es evidente dicha existencia.

Por ello, es necesaria la demostración racional de su existencia partiendo de los seres creados. Así, convencido de que no existe una demostración rigurosa de que Dios existe, Santo Tomás elabora unas vías de acercamiento a la afirmación de que Dios existe:

• La vía del movimiento: partiendo de que todo lo que se mueve en el mundo es movido por otro, es necesario recurrir a un primer motor inmóvil, que mueva sin ser movido (Dios).
• La vía de la causalidad eficiente: partiendo de que todo lo que existe aparece como efecto de una causa que lo ha producido, surge la necesidad de una causa primera (Dios).
• Contingencia de los seres: Por consiguiente, los seres contingentes exigen la existencia de un ser que no haya comenzado a existir; un ser no causado, que exista por sí mismo; un ser que ha existido siempre. A este ser se le llama ser necesario.
• Grados de perfección: la existencia de perfecciones limitadas y desiguales en las criaturas exige la existencia de un ser en el que estén realizadas en grado máximo estas perfecciones.
• Orden o Causa final: como el orden cósmico no se ha podido dar a sí mismo y se manifiesta hasta en los seres no inteligentes, se exige la existencia de una inteligencia ordenadora suprema.
Sin embargo, demostrar la existencia de Dios no es suficiente. Nuestro lenguaje es limitado para poder expresar con propiedad el conocimiento de Dios. Lo que podemos afirmar sobre Dios, partirá siempre de los seres que, como efecto que son, nos elevan a Dios como causa.
Así pues, por al vía de la negación separamos de Dios todo lo que no puede pertenecerle porque supone alguna limitación o imperfección, y por la vía de la analogía afirmamos todo lo que conocemos en las criaturas elevándolo al grado máximo, por lo que Dios es absolutamente bueno, libre…

EL SER
   Tomás afirma que no se puede usar el término “ser” unívocamente a Dios y al resto de las criaturas: Dios es el Ser y todas las demás cosas son seres. Dentro de los seres, Santo Tomás distingue entre seres materiales e inmateriales, y para explicar la diferencia entre el ser y los seres, recurre a las distinciones aristotélicas de acto-potencia y materia-forma, añadiendo la distinción esencia-existencia (heredado de Avicena): Santo Tomás entiende por esencia lo que define al ser y por existencia el hecho de existir; el resto de seres son contingentes, que existen pero no podrían existir. Dios es el ser que tiene la esencia igual a la existencia, la materia igual a la forma y el acto a la potencia.



El ser humano es el ser por excelencia de la creación divina. Siguiendo el hilemorfismo aristotélico, Santo Tomás afirma que el hombre esta compuesto por materia y forma, que unidos forma la unidad sustancial humana. El alma es una forma sustancial primera y única en el cuerpo y necesita su unión con el cuerpo para ejercer sus actividades, aunque tiene otras exclusivas que explican cómo puede subsistir sin el cuerpo. Además, el alma es única y carece de partes, puesto que el alma racional asume toda la actividad. Por último, el análisis de las operaciones humanas llevó a Santo Tomás a afirmar la inmaterialidad del alma, ya que si realiza operaciones inmateriales, es señal de que ella misma es inmaterial. Para Sto. Tomás el hombre es el ser cuya esencia no es igual a su existencia, ni la materia al acto ni el acto a la potencia.

EL CONOCIMIENTO

  Para Sto. Tomas el alma da vida al cuerpo pero además tiene la importante función de dirigir el conocimiento en cuanto alma intelectual, y en este sentido es eterna.

El conocimiento es lo que distingue al hombre de los demás seres creados y los sitúa como el principal. El hecho de que el hombre está compuesto de cuerpo y alma, determina también la forma de funcionamiento del entendimiento. El origen de nuestro conocimiento está en nuestros sentidos, y se basa en la colaboración entre los sentidos y el entendimiento, que permite conocer la esencia de las cosas sensibles, de lo real.

De este modo, las cualidades particulares de cada cosa deben ser captadas por los sentidos pero el objeto de conocimiento y lo que el entendimiento humano conoce es la esencia, por lo que este conocimiento tiene su origen en los sentidos. Con los datos que proporcionan los sentidos, el entendimiento elabora los conceptos gracias a la abstracción, que consiste en la capacidad del entendimiento de separar la materia de la forma.

El primer grado de conocimiento es la sensación, y para llegar al universal inteligible Santo Tomás recurre, como Aristóteles, a los entendimientos agente y paciente. El agente lleva a cabo la “visualización” del objeto (descubre lo que hay de universal inteligible en las representaciones), y esta información es recibida en el entendimiento paciente como el concepto universal.

LA ÉTICA

Al igual que en Aristóteles, para Santo Tomás el objeto último de la actividad moral es alcanzar la felicidad, para lo que se debe analizar la naturaleza humana, fuente de las normas morales de conducta, que manifiestan el designio de Dios sobre todos los seres en lo que Santo Tomás denomina ley natural, que coincide con la ley divina, cuyo principio básico es haz el bien y evita el mal (principio básico de moralidad). La ley natural ordena la conducta humana, dictada por la razón y cuyo objeto es el bien común.

 Es la proyección de la ley eterna en la razón del hombre. Se llama ley natural porque es una ley basada en la inclinación natural del hombre hacia el bien, bien que conoce su razón (sindiéresis). La ley un es un hábito, sino un acto de la razón práctica, es una ley única, inmutable, indeleble y vale universalmente para todos los hombres.

La ley natural se manifiesta en cuanto que se dirige a tendencias naturales humanas como son la supervivencia, la reproducción, el conocimiento y la vida en sociedad.

El hombre es un ser social por naturaleza, por lo que son necesarias unas normas que regulen la vida social. Esta es la función de la ley positiva, reflejo de la ley natural, que es el medio que los Estados tienen para procurar el bien común. Las leyes serán injustas su no cumplen su objetivo (procurar el bien común), convirtiéndose así en tiranía, y haciendo que quien las promulga pierda su autonomía, ya que dimana de Dios. Por ello, los tiranos deben ser derrocados, salvo que este derrocamiento triga males peores.

ARISTÓTELES Y SU TEMARIO

ARISTÓTELES ( Temario )

                                                                       Aristóteles

Aristóteles es un filósofo griego del siglo IV a. C. que pertenecía a la clase alta. Su padre era médico en las cortes de Macedonia, la cual se convirtió en la gran potencia del mundo griego con la llegada al poder de Alejandro Magno. Las polis griegas pasaron a formar parte del imperio helenístico. Cuando Aristóteles tiene 17 años comienza a estudiar en La Academia de Platón, hasta que Platón muere y la Academia cambia de director, entonces Aristóteles decide abandonarla y se va de Atenas, recorriendo diversos lugares y realizando una gran labor científica. Más adelante Aristóteles se encarga de la educación de Alejandro Magno, hasta que éste llega al poder. Entonces vuelve nuevamente a Atenas y funda El Liceo, que era más parecido que La Academia a las universidades de la actualidad: poseía biblioteca, un cuadro de profesores, etc. Los discípulos de Aristóteles eran conocidos “Peripatéticos” y él como “Estariga”. En el Liceo se dedicaron al estudio y a la investigación. Tras la muerte de Alejandro Magno se produce una reacción contra los macedonios y Aristóteles cae bajo sospecha. Le acusan de impiedad y éste se marcha de Atenas, para que “no se pecara por segunda vez contra la filosofía”, marchándose a la isla de Eulea, donde pasa sus últimos años.
La obra de Aristóteles es inmensa y se suele clasificar en dos grandes grupos:
• Escritos exotéricos: que redactó para editarlos, en forma de diálogo (de los que sólo se conservan fragmentos).
• Escritos esotéricos: que no estaban dirigidos a la edición y son constituidos por apuntes y notas.
- Lógica (órgano):
- Metafísica (14 libros): tratan temas como la sabiduría, la filosofía, etc.
- Filosofía natural: tratan sobre Física, el tema de la fisis, la naturaleza, el movimiento…
- Psicología: tratan sobre el alma.
- Biología.
- Ética y política.
- Poética: sobre lo que el hombre produce.


Aristóteles hace la siguiente clasificación de la filosofía:
• Teorética: es especulativa, tiene por objeto el conocimiento teórico de la realidad.
- Física: se ocupa de las cosas naturales y materiales que están dotadas de movimiento.
- Matemáticas: se ocupa de seres inmóviles que no están separados de la naturaleza.
- Metafísica: se ocupa de seres inmóviles trascendentes que están fuera de la realidad pero que poseen una existencia real.
• Práctica: se ocupa del estudio de la acción humana: Ética y política.
• Poética: se ocupa de la producción humana: como la teoría del arte.

CRÍTICA A LA TEORÍA DE LAS IDEAS
Aristóteles fue elaborando una crítica a la teoría platónica al ir haciendo su propia teoría filosófica. La crítica consiste en lo siguiente:
• Lo universal no existe de forma separada a las cosas concretas.
• La duplicación entre el mundo real y el aparente es innecesaria, en lugar de resolver problemas y explicar el mundo crea más problemas.
• Las Ideas no explican el ser de las cosas ya que están fuera de ellas, no explican lo que es una cosa, su por qué y su para qué.
• Las ideas son inmutables y no pueden explicar el movimiento. No podrán explicar la naturaleza ya que ésta es movimiento.

Aristóteles también critica la teoría del conocimiento de Platón. No hay un innatismo de los conceptos (no se nace conociendo). Los conceptos se forman al producirse una abstracción de las cosas concretas al observarlas.


CONCEPCIÓN DEL SER
Para Aristóteles, lo que realmente existe son seres individuales, el sujeto concreto e independiente. Entonces, el mundo es un conjunto de seres concretos e individuales. La sustancia 1ª es un ser concreto e individual, la verdadera realidad. Los principios que hacen que cada cosa sea lo que es, su esencia, son la sustancia 2ª. Las propiedades de las sustancias son los accidentes. Los accidentes no existen en si, si no que existen en una sustancia.
 LA FÍSICA
Para los filósofos griegos, el problema de la fisis está estrechamente unido al movimiento. Aristóteles es el primero en hacer una exposición sistemática sobre el problema del movimiento, es el primero en formular de una manera clara que la movilidad es el modo básico de la realidad. Decir naturaleza equivale a decir seres naturales en movimiento. Para definir la fisis, Aristóteles distingue entre seres naturales (procedentes de la fisis) y seres artificiales (proceden de otras causas). Los seres naturales poseen el movimiento en si mismos; cada cuerpo tiene un “lugar natural” y el movimiento se identifica con el cambio. (Cualquier tipo de modificación es movimiento para Aristóteles).


La física de Aristóteles comienza con una crítica a Parménides, ya que éste decía que el movimiento es irracional. Aristóteles introduce dos nuevos conceptos: hay dos formas de “no ser”: el no ser absoluto, y el no ser relativo. Algo que no es de forma absoluta, es aquello que no es y no puede llegar a ser. Algo que no es de forma relativa es algo que no es, pero puede llegar a ser. Lo que no es pero puede llegar a ser se halla en potencia respecto aquello que puede llegar a ser. (Ejemplo: la semilla no es un árbol, pero puede llegar a serlo, por lo tanto es un árbol en potencia). Ser en potencia es la capacidad de llegar a ser algo que todavía no se es. En cambio, las cosas se hallan en acto respecto de lo que son. En entonces el movimiento se define como la actualización de un ser en potencia en cuanto a lo que está en potencia, es decir, es el paso de la potencia al acto.
Las clases de movimiento son las siguientes:
• Movimiento sustancial: se produce un cambio de sustancia, generación y corrupción, una sustancia se transforma en otra.
• Movimiento accidental: la sustancia permanece, lo que cambia es alguno de los accidentes.
- Movimiento accidental cualitativo: cambia una cualidad.
- Movimiento accidental cuantitativo: cambia la cantidad de sustancia.
- Movimiento accidental local: se produce un cambio de lugar.
EL HILEMORFISMO
El hilemorfismo o teoría hilemórfica es la teoría que sostiene que todos los seres están compuestos por materia y forma.
En el movimiento siempre algo permanece, algo desaparece y algo aparece.

Tipo de movimiento Permanece Aparece Desaparece
Accidental Sustancia Accidente Accidente
Sustancial Materia 1ª Sustancia Sustancia
La materia primera (lo que permanece en un cambio sustancial) es un sustrato indeterminado, pura pasividad, la mera capacidad de recibir formas, es decir, de poder ser algo. Se identifica con la potencia.
La forma (lo que cambia en el movimiento sustancial), es la esencia de las cosas, lo que determina a cada ser lo que es, la forma es lo que hace que la materia sea una sustancia y no otra. Es también la naturaleza de cada cosa, el principio de operaciones, aquello que determina las actividades específicas y propias de un ser. Se identifica con el acto.
LA CAUSALIDAD
Las causas son el principio del cual algo procede. Son los factores necesarios para explicar un fenómeno cualquiera. Aquello a partir de lo cual se produce algo. La ciencia es el conocimiento de las causas de los fenómenos. Hay cuatro tipos de causas:
• Causa material: aquello a partir de lo cual se hace algo, es decir, aquello de lo que está hecho algo.
• Causa formal: (la forma), es el modelo ejemplar de lo que se hace, aquello que hace que algo sea lo que es, su esencia.
• Causa eficiente: es el agente o productor de algo, lo que desencadena un proceso o produce una cosa.
• La causa final: es el fin para el cual algo está hecho, la finalidad del suceso que se ha desarrollado.

                                                                     
LA ÉTICA
El hombre es caracterizado por la razón y será feliz cuando viva de acuerdo con ella, es decir, cuando se dedique a actividades intelectuales. Para Aristóteles, la vida contemplativa sería la vida ideal, es el único modo de vida para el cual el hombre es autosuficiente. Pero como el hombre no es sólo razón, son necesarias otras cosas para conseguir la felicidad: ciertos bienes económicos, ciertos bienes corporales y la posesión de ciertas virtudes.
La virtud será la disposición del alma que consiste en una capacidad y una actitud permanente y preferencial para comportarse de un modo determinado. La virtud se consigue mediante el ejercicio y el hábito. Por ejemplo, para ser justo, hay que practicar la justicia. No se es virtuoso por naturaleza, ni tampoco vasta la enseñanza. Aristóteles hace una distinción entre dos tipos de virtudes, según los dos rasgos propios del alma racional.
- Virtudes dianoéticas: (entendimiento) son las virtudes intelectuales que consisten en la perfección del entendimiento de la razón, la ciencia, la sabiduría, la técnica, la prudencia, etc.
- Virtudes éticas: (voluntad) son las relacionadas con el dominio de la razón sobre los impulsos sensibles, las que perfeccionan el carácter. La fortaleza, la templanza, la justicia, la amistad, etc.

Aristóteles da otra definición de virtud, la define como justo medio. Es la actitud o el hábito de escoger el justo medio adecuado a nuestra naturaleza tal como es determinado por el hombre razonable y sabio. La virtud sería el justo medio o equilibrio entre dos extremos viciosos (un extremo vicioso por defecto y otro por exceso). Ejemplos: cobardía – fortaleza – temeridad; insensibilidad – templanza – Intemplanza.
LA POLÍTICA
Aristóteles no concibe la política como algo separado de la ética. El fin último del hombre es la felicidad, que se consigue mediante la práctica de la virtud. La felicidad no se puede conseguir fuera de la polis, no se puede alcanzar de forma aislada.
Para Aristóteles, el hombre es un animal sociable por naturaleza, un animal político. Vive y necesita vivir en sociedad para poder desarrollarse. De forma aislada es incapaz de desarrollar sus capacidades. La sociedad es algo natural, y una prueba de esto es que el hombre está dotado de la palabra. El hombre no es autosuficiente, necesita de los demás y sólo en sociedad puede lograr la perfección de su naturaleza. En la sociedad, la primera comunidad es la casa (familia), de la agrupación de casas surge la aldea, y de la agrupación de aldeas surge la polis. La polis es el conjunto y como tal es superior a sus partes, es autosuficiente y en ella el hombre puede desarrollarse plenamente.
Aristóteles es más realista que Platón, de las formas de gobierno existentes ve cuales pueden ser válidas y cuales no. Distingue tres formas de gobierno válidas y tres no válidas. La diferencia está en si pretenden conseguir un bien común y un bien individual. Las válidas: monarquía, aristocracia y democracia, degeneran en las no válidas respectivamente: tiranía, oligarquía y demagogia.
Aristóteles se decanta por la República intermedia, que sería un sistema intermedio entre la democracia y la aristocracia. En este sistema predominarían las clases medias, ya que ninguno de los ciudadanos preferiría otra distinta.

TEORÍA DE ARISTÓTELES: OUSÍA, LA SUSTANCIA

ARISTÓTELES


Aristóteles
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La teoría del hombre de Aristóteles

                   Aristóteles se contrapone a Parménides, quién sostenía la inmutabilidad del ser: existen de hecho múltiples modos del ser. Partiendo de la certeza, dada por la evidencia, que los entes sensibles estén continuamente sujetos al devenir-cambio (y por lo tanto a corromperse y a morir) y a moverse, Aristóteles se ocupa, en un profundo estudio, del movimiento - entendido como el paso de un cierto estado del ser a otro - del tiempo y de los fenómenos físicos en general, proporcionando uno de los primeros estudios completos de la física.
            A pesar de esta idea contraria al planteamiento de Parménides, Aristóteles se reconcilia con él advirtiendo una cierta inmutabilidad del ser que por otro lado lo va a definir esencialmente al definir su concepto de sustancia, lo que permanece ante todo cambio.

            Los conceptos cardinales de la Física aristotélica son:

-La sustancia primera: es el individuo, el objeto corporal.
-La sustancia segunda: es aquello que queda a pesar del mutar. Un ser humano, por ejemplo, de joven pasa a ser viejo. Por lo tanto sufrió una mutación, pero siempre del mismo ser humano estamos hablando que por lo tanto lo podemos definir como sustrato.
-Los accidentes: Son las diferentes cualidades no esenciales que se pueden dar en los seres (tamaño, color, etc.).

           El principio de movimiento o cambio es algo consustancial a los seres. Los seres naturales tienen en sí y por sí mismos dicho principio, lo cual no ocurre en los seres artificiales en los cuales el cambio les es dado. El movimiento en los seres naturales va dirigido hacia elcumplimiento de su propia esencia, es decir, tiene una finalidad (teleología).

      Para explicar todo movimiento o cambio Aristóteles utiliza los conceptos de acto y potencia. El ser se da en acto en relación con lo que es en un momento determinado y en potencia con respecto a lo que todavía no es, pero que con el cambio llegará a ser.

           Existen distintos modos de movimiento o cambio:
  • sustancial (generación y corrupción del ser);
  • cualitativo (alteración de los accidentes no esenciales y con contenido del ser);
  • cuantitativo (aumento y disminución: la cantidad del ser);
  • local (el desplazamiento, la traslación de un ser de un lugar a otro).

 Por último señalar que para Aristóteles todos los seres están compuestos de materia y forma. La primera está contenida en la segunda. La esencia de los seres siempre estará en la forma  (Teoría hilemórfica).

      De todos estos conceptos participa el ser del hombre como ser natural, es decir, posee sustancia, accidentes, principio de movimiento, materia y forma.

      La teoría del hombre de Aristóteles no tiene connotaciones místicas como la de Platón. Para Aristóteles el hombre es un ser natural más, por lo que al analizarlo sigue la misma teoría que para el resto de seres, la teoría hilemórfica: Los seres se componen de materia y de forma.
            La materia se identifica con el cuerpo, y la forma con el alma y se hallan unidos. Esta unión del cuerpo y el alma es una unión sustancial, indispensable, no como en Platón que se trataba de una unión antinatural. El alma no podrá existir separada del cuerpo, por lo que Aristóteles niega la inmortalidad del alma. Será el principio vital, es decir, aquello que dota de vida a los cuerpos, por lo tanto, todos los seres vivos tendrán alma.
       Hay distintos tipos de alma, y de ellos dependerán las funciones de los seres vivos:
-          Alma vegetativa: (propia de los vegetales) a ella van unidas las capacidades de asimilación y reproducción.
-          Alma sensitiva: (propia de los animales) a ella van unidas las capacidades propias del alma vegetativa más la del deseo, la del desplazamiento, la sensitiva e incluso la imaginación y la memoria.
-          Alma racional: (propia del ser humano) a ella van unidas las capacidades de las almas sensitiva y vegetativa además de las capacidades de entendimiento y voluntad, propias del hombre.

      El alma humana es  entelequia, es decir es la realización cumplida de las posibilidades del cuerpo. El alma es como un ideal de cada ser, es aquello que va a guiar a cada uno para que realice todas sus potencialidades .Determina la forma específica de la actualización de la materia en los seres vivos.


Teoría del conocimiento de Aristóteles


Aristóteles rechaza la teoría de la reminiscencia de Platón. Para él no existen las ideas innatas. El conocimiento tiene su origen en la experiencia (método inductivo).A Aristóteles le parece impensable que se pueda concebir el conocimiento sin partir de lo que tenemos más cercano, es decir el objeto corpóreo y sensible.

      - La primera facultad del conocimiento es la sensibilidad. Mediante los sentidos se captan las cualidades de las cosas, se tienen sensaciones. En este momento se entra en contacto con la sustancia primera, con la materia.
      - El siguiente paso en el proceso de conocimiento es la imaginación. Esta facultad
Está a medio camino entre la sensación y el entendimiento. Para Aristóteles la
Imaginación produce imágenes aprovechando el material que proporciona la sensación.
De estas imágenes nos serviremos para conocer lo universal, la forma, de manera que sin imágenes no hay conocimiento.

      - La segunda facultad del conocimiento es el entendimiento paciente, que permite la reproducción mental de los objetos cuando no están presentes. Consiste en la formación de imágenes generales de la realidad todavía ligadas a la sensibilidad mediante la repetición de imágenes particulares de cada ser (experiencia). Éste entendimiento es paciente o pasivo porque no lleva a cabo en realidad ninguna acción, ya que recibe la información de la imaginación y de los sentidos alojándola meramente en su interior.

      - La tercera facultad es el entendimiento agente, que actúa sobre la imagen despegándola de las características particulares y quedándose con el concepto universal. Después de que se ha “visto” en repetidas ocasiones un objeto el entendimiento agente elimina lo particular, lo individual de cada ser y se queda con lo universal, el concepto que hace referencia a la especie (sustancia segunda).
De esta manera, captando lo universal se comprende el objeto del que hemos partido.

Todo este proceso es conocido como abstracción.

      Aristóteles distingue varias clases de ciencias:

     1 -Prácticas: Las que conllevan una acción en el ámbito de la sociedad: Ética y política.

      2-Poiéticas: Las que requieren una técnica constructiva en particular: Poética y música.      


La ética según Aristóteles, Kant y Shopenhauer

3-Teoréticas: Las que se ocupan de lo más universal y que siempre es verdadero. La metafísica llamada filosofía primera se ocupa del estudio del ser en su más alto grado de generalización y abstracción, está más allá de la física. No es una ciencia particular, como lo serían las matemáticas y la física, las cuales tratarían de lo cuantitativo y lo cualitativo en cada ser, sino general, es la “ciencia del ser en cuanto al sery de todo lo que esencialmente le conviene”.

      Para Aristóteles la metafísica es la que da el axioma básico del conocimiento que es el Principio de no contradicción que dice: Un ser no puede tener un atributo y a la vez no tenerlo.

Teoría ética de Aristóteles


            La ética de Aristóteles es eudemonista, es decir, que defiende que todas las acciones humanas tienden o van encaminadas a conseguir la felicidad(eudaimonía). Todas las acciones tienen un fin (teleología), que se identifica con el bien. La felicidad será el bien supremo. Muchas teorías éticas son eudemonísticas, el problema está en que discrepan sobre qué es la felicidad.
            Para Aristóteles la felicidad consiste en lograr la perfección de la propia naturaleza humana, por eso, si queremos saber qué es la felicidad tendremos que hacer

un análisis de dicha naturaleza. Un ser es feliz cuando actúa de acuerdo a su naturaleza, consiguiendo la máxima perfección respecto a eso.
            El hombre es caracterizado por la razón y será feliz cuando viva de acuerdo con ella, es decir, cuando se dedique a actividades intelectuales. Para Aristóteles, la vida contemplativa sería la vida ideal, es el único modo de vida para el cual el hombre es autosuficiente. Pero como el hombre no es sólo razón, son necesarias otras cosas para conseguir la felicidad: ciertos bienes económicos, ciertos bienes corporales y la posesión de ciertas virtudes.

            La virtud (areté) será la disposición del alma que consiste en una capacidad y una actitud permanente y preferencial para comportarse de un modo determinado. Es una actividad.
           La virtud se aparece mediante el ejercicio y el hábito. Por ejemplo, para ser justo, hay que practicar la justicia. No se es virtuoso por naturaleza, ni tampoco basta la enseñanza. La virtud se consigue día a día.
           Aristóteles hace una distinción entre dos tipos de virtudes, según los dos rasgos propios del alma racional.
-          Virtudes dianoéticas(entendimiento) son las virtudes intelectuales que consisten en la perfección del entendimiento de la razón, la ciencia, la sabiduría, la técnica, la prudencia, etc.
-          Virtudes éticas: (voluntad) son las relacionadas con el dominio de la razón sobre los impulsos sensibles, las que perfeccionan el carácter. La fortaleza, la templanza, la justicia, la amistad, etc.

Aristóteles da otra definición de virtud ética, la define como justo medio. Es la actitud o el hábito de escoger el justo medio adecuado a nuestra naturaleza tal como es determinado por el hombre razonable y sabio. La virtud ética sería el justo medio o equilibrio entre dos extremos viciosos (un extremo vicioso por defecto y otro por exceso). Ejemplos: cobardía – valentía– temeridad; insensibilidad – templanza – Intemplanza. 

Teoría política de Aristóteles

            Aristóteles no concibe la política como algo separado de la ética. El fin último del hombre es la felicidad, que se consigue mediante la práctica de la virtud. La felicidad no se puede conseguir fuera de la polis, no se puede alcanzar de forma aislada.
            Para Aristóteles, el hombre es un animal sociable (zoom politikon) por naturaleza, un animal político. Vive y necesita vivir en sociedad para poder desarrollarse. De forma aislada es incapaz de desarrollar sus capacidades. La sociedad es algo natural, y una prueba de esto es que el hombre está dotado de la palabra. El hombre no es autosuficiente, necesita de los demás y sólo en sociedad puede lograr la perfección de su naturaleza. En la sociedad, la primera comunidad es la casa (familia), de la agrupación de casas surge la aldea, y de la agrupación de aldeas surge la polis. La polis es el conjunto y como tal es superior a sus partes, es autosuficiente y en ella el hombre puede desarrollarse plenamente.
            Aristóteles es más realista que Platón, de las formas de gobierno existentes ve cuales pueden ser válidas y cuáles no. Distingue tres formas de gobierno válidas y tres no válidas. La diferencia está en si pretenden conseguir un bien común y un bien individual. Las válidas: monarquía, aristocracia y democracia,degeneran en las no válidas respectivamente: tiranía, oligarquía y demagogia.
            Aristóteles se decanta por la Politeia, que sería un sistema intermedio entre la democracia y la aristocracia. En este sistema predominarían las clases medias, ya que ninguno de los ciudadanos preferiría otra distinta.
            Por último señalar que el mejor Estado sería aquél que permite a sus ciudadanos desarrollar tanto las virtudes éticas como las dianoéticas. Estas últimas virtudes en realidad sólo podrían alcanzarlas los hombres libres, no así los esclavos ni las mujeres



Aristóteles

El concepto de Dios

              Los seres están compuestos de una sustancia que es corruptible, contingente. Aristóteles cree que sería absurdo pensar que estos seres provengan a su vez de una sustancia también corruptible y contingente. La solución más lógica sería la de admitir la existencia de unaprimera sustancia necesaria, que existió siempre y no puede dejar de existir. Aristóteles se refiere a ella como una sustancia divina.

- Esta sustancia eterna debe tener una naturaleza distinta a las demás por no poder cambiar ni corromperse.
- Es motor que se mueve todo lo existente y que no es movido por nada

             Este ser que es acto puro no hay que entenderlo como una divinidad al modo judeo-cristiano, es decir como lo que da vida y crea lo existente y susceptible de veneración. Más bien Aristóteles este ser sería la Naturaleza misma que siempre ha existido y que tiene inteligencia. De este ser se ocuparía la metafísica de la que Aristóteles mismo afirma que se convertiría en Teología.

El dios aristotélico es que explicaría el movimiento y cambio en todos los seres. A partir de aquí lo llama causa primera incausada y se va a crear la teoría de la causalidad:

            Las causas son el principio del cual algo procede. Son los factores necesarios para explicar un fenómeno cualquiera. Aquello a partir de lo cual se produce algo. La ciencia es el conocimiento de las causas de los fenómenos. Hay cuatro tipos de causas:
  • Causa materialaquello a partir de lo cual se hace algo, es decir, aquello de lo que está hecho algo.
  • Causa formal: (la forma), es el modelo ejemplar de lo que se hace, aquello que hace que algo sea lo que es, su estructura, su esencia.
  • Causa eficiente: es el agente o productor de algo, lo que desencadena un proceso o produce una cosa.
  • La causa final: es el fin para el cual algo está hecho, la finalidad del suceso que se ha desarrollado.

La concepción de la Naturaleza de Aristóteles es teleológica, es decir, se trata de una concepción finalista, la Naturaleza actúa con un fin, que consiste en que los seres alcancen la perfección.



VOCABULARIO:

Accidente: es lo  que pertenece  a un ser  y puede  ser afirmado de él, pero no siendo  por ello ni necesario ni constante
Acto: es el paso o  movimiento por el que se lleva a cabo o se desarrolla  lo que existe potencialmente  en un ser, según su esencia.
Abstracción: en Aristóteles  es  el proceso intelectual por el cual se despoja a los objetos concretos de sus características individuales dejando sólo lo esencial.
Areté: virtud entendida como acción, fuerza.
Causa: es el motivo o razón que  produce un efecto: puede ser material, formal, eficiente o final.
Causalidad: doctrina según la cual todo efecto procede de una causa.
Entendimiento paciente: capacidad del ser humano para conocer que cosiste en captar lo universal de los objetos.
Entendimiento agente: capacidad del ser humano para conocer y que consiste en unir lo universal dado por las cualidades repetidas de los objetos en un concepto.
Eudaimonía: felicidad, dicha, bienestar. Lo que alcanzan los seres al cumplir con su naturaleza.
Forma: en Aristóteles es el principio que determina a la materia, dotándola de una esencia.  Sólo  es cognoscible mediante la razón. Es universal, inmutable y abstracta.
Hilemorfismo: teoría que sostiene que todos los seres están compuestos de materia y forma.
Materia: todo  lo que percibimos  fuera de nosotros y que actúa  sobre nuestros sentidos. Aquello  que necesita ser determinado por la forma o esencia. Es concreta, individual y  mutable.
Movimiento: en Aristóteles es el paso de la potencia al acto.
Sustancia: lo que no cambia del ser, lo que permanece.
Sustancia primera: es el ser que existe  de manera concreta, individual,  e  independiente: Un árbol, un perro, etc. 
Sustancia segunda: para Aristóteles son las ideas o  conceptos acerca de los géneros y especies  que son captadas por el intelecto y que solo existen en él. Son universales, abstractas e inmutables.
Teleología: (thelos, significa fin)  es  el  estudio   o ciencia de los  fines o de la finalidad  en la Naturaleza.
Virtud:  Es un modo de ser  selectivo, siendo un término medio relativo a nosotros, determinado por  la razón y como  lo decidiría un hombre prudente. La virtud  ética es la  fuerza  de la voluntad de un hombre en el cumplimento  de lo que debe ser y hacer.

jueves, 16 de abril de 2015

TEORÍA DEL EIDOS, LAS IDEAS

TEMARIO DE PLATÓN



1. La Teoría de las Ideas

No está sistemáticamente expuesta en ningún diálogo de Platón y fue continuamente revisada. Aristóteles aporta algunas pistas para entender el sentido de la teoría de las Ideas:

a) Comenzó siendo una teoría dualista (dualismo cosmológico, pues habla de dos mundos distintos y separados, el sensible y el inteligible). Pero, en su formulación definitiva, puede ser considerada una teoría pluralista (pluralismo ontológico, porque habla de multiplicidad de ideas y de cosas), con pretensiones de unificar de alguna manera la realidad (para cada clase de cosas hay una idea única). Se puede decir, por tanto, que se enfrenta también al problema de lo uno y lo múltiple, que ya ocupó a los filósofos presocráticos.

b) ¿Qué relación existe entre las ideas y las cosas? En el diálogo Parménides analiza los conceptos de «participación» e «imitación», los más utilizados para expresar la relación entre ideas y cosas. Aunque ve inconvenientes en usar ambos conceptos («participación» porque parece fragmentar a cada idea; e «imitación» porque sugiere que entre las ideas y las cosas existe semejanza mutua). Sin embargo, mantiene la importancia de tales conceptos para entender la relación entre las cosas y las ideas. Además, afirma que, lo queramos o no, nos vemos obligado a admitir la existencia de las ideas, puesto que de lo contrario sería imposible el pensamiento -no sabríamos hacia dónde dirigirlo- y se destruiría totalmente el poder de la dialéctica (la investigación que conduce al verdadero conocimiento).

c) ¿Existe alguna relación entre las ideas? En el diálogo la República mostró Platón una cierta jerarquía entre las ideas: primero estaría la de Bien, luego las ideas éticas y las estéticas, y finalmente las matemáticas. Mantiene la concepción jerárquica en todos los diálogos, aunque no sitúa siempre en la cúspide a la misma idea. Así, por ejemplo, en el diálogo el Banquete será la Belleza la principal; en el Parménides, el Uno; y en el Sofista, el Ser. Además, intentó establecer algunas relaciones de combinación y comunicación entre las Ideas, sin que por ello perdieran su propia identidad.

Platón establece la siguiente jerarquía de las ideas:

Por encima de las ideas están las realidades supremas, absolutamente consistentes, inabarcables e indefinibles. Sólo son tres: el BIEN, la BELLEZA y la JUSTICIA. Pero la idea superior a todas es la de BIEN, la que da consistencia a todas las demás. Es el ser por excelencia; de él derivan la Belleza y la Justicia. Es como la luz que ilumina todo y permite contemplar las demás ideas. La Belleza vuelve bellas el mundo de las realidades físicas. La Justicia armoniza las distintas partes del alma individual (la concupiscible, la irascible y la racional) y regula el funcionamiento del cuerpo social (pueblo, militares y gobernantes), además de establecer las relaciones adecuadas entre otras virtudes singulares y colectivas (fortaleza, templanza y prudencia). En el buen conocimiento de estas tres ideas consiste la sabiduría.



2. El conocimiento de las Ideas por reminiscencia

No adquirimos las ideas por la razón, ni son el resultado de pensamientos o reflexiones. Platón dice que el alma ya tenía esos conocimientos desde siempre, por haberlas contemplado en períodos anteriores a nuestra existencia, puesto que el alma preexistió, junto a los dioses, en el Olimpo.

Como el alma está encerrada en un cuerpo material y en contacto con realidades materiales espaciotemporales, sólo puede tener recuerdos de las Ideas que en su momento contempló directamente. A estos recuerdos le llama Platón «anámnesis». Son, por tanto, conocimientos a priori, anteriores a cualquier tipo de experiencia o impresión sensible. Cuando vemos objetos concretos (árboles, casas, libros...) esos objetos nos evocan la idea correspondiente que conocimos en la eternidad. Ni siquiera estas ideas se adquieren por el estudio o la reflexión.



3. Ideas sobre cosmología de Platón

Del Cosmos (el mundo de las cosas) dice Platón que tuvo que nacer, porque es visible, tangible y tiene cuerpo. Respecto a cómo se originó, da la siguiente explicación en el Timeo:

- Un artífice divino, el Demiurgo (significa «artesano», en griego) fue la causa activa e inteligente que lo formó (inspirado quizás en el Noûs de Anaxágoras).

- El Demiurgo actúa teniendo como modelo el Mundo de las Ideas.

- Dio forma al mundo a partir de una materia preexistente, caótica y móvil.



4. La antropología platónica

a) El dualismo platónico: Puesto que su concepción sobre el mundo es dualista (lo divide en dos: Mundo de las Ideas y Mundo de las cosas), también lo es su concepción del ser humano, en el que distingue claramente alma y cuerpo. La superioridad del Mundo de las Ideas sobre el de las cosas se traduce en el contexto antropológico en una prioridad absoluta del alma sobre el cuerpo, hasta el punto de afirmar que «el hombre es su alma». Alma y cuerpo forman una unidad accidental, precaria, en un sentido parecido a como afirmamos que un jinete está unido a su caballo.

• El cuerpo: Es la cárcel del alma, algo así como el caparazón que lleva dentro a la ostra.

- Supone un lastre negativo para el alma, pues le crea necesidades, enfermedades, deseos, temores, pasiones y sensaciones que le obstaculizan la búsqueda de la verdad.

- Es un estorbo del que el alma tiene que liberarse poco a poco, del que tiene que purificarse para poder acceder a la contemplación de las Ideas.

- El cuerpo inclina al alma a poseer cada vez más, a ser ambiciosa, al comportamiento violento y a la guerra, a los placeres sensibles (Fedón, 250 D y 66).

• El alma: Es muy superior al cuerpo. Es la que constituye nuestro yo.

- Representa lo más auténtico del ser humano, y al lado de ella el cuerpo es sólo una sombra, una apariencia.

- El alma racional es una creación directa del Demiurgo, tomando como modelo las Ideas eternas (Timeo, 41).

- El alma obtuvo sus conocimientos mientras estuvo en contacto con las Ideas, en su primera existencia (Fedro, 245).

Con esta concepción, Platón deja abierto un profundo abismo entre el mundo material -el mundo de lo sensible, de lo físico- y el mundo de lo espiritual, de las Ideas y de lo mental. Esta oposición tajante entre materialismo y espiritualismo hará del hombre un ser escindido, imperfecto, incapaz de conseguir unidad y auténtica armonía.

b) Las partes del alma: Platón habla de tres partes, que en algunos textos parecen almas independientes más que partes de un alma única.

• Alma racional (noûs, lógos), de naturaleza divina y situada en el cerebro, es inmortal e inteligente. Se dedica al pensamiento puro y busca la contemplación de la verdad.

• Alma irascible (thymós), fuente de pasiones nobles, situada en el tórax e inseparable del cuerpo, mortal.

• Alma concupiscible o apetitiva (epithymía), situada en el abdomen y mortal. De ella proceden las pasiones más bajas y los sentimientos innobles.

c) La inmortalidad del alma: Fue una de las doctrinas filosóficas importantes de Platón más novedosas en su momento. El alma no es inmortal por naturaleza, sino únicamente por la voluntad del Demiurgo que la formó

d) La transmigración y el destino del alma. Platón dedicó alguno de sus mitos más bellos al destino del alma (en el Fedro, el de la caída y ascensión del alma, donde compara el alma con un carro tirado por dos caballos; en el Gorgias, el Fedón y la República los mitos del juicio final, donde incluye la doctrina pitagórica de las sucesivas reencarnaciones del alma). En síntesis, Platón afirma que las almas salen de las manos del Demiurgo, todas iguales, eternas y atemporales; después se encarnan espaciotemporalmente en cuerpos materiales concretos. Se trata de la primera encarnación.



Después de la muerte, el alma permanece peregrina durante unos mil años, encarnándose sucesivamente en diferentes cuerpos, eligiendo su destino. Cada vez que se encarna en un cuerpo nuevo elige también un nuevo género de vida, y esta elección encierra muchos peligros, porque muchos eligen destinos aparentemente ideales que luego se revelan terribles. No son los dioses, sino nosotros, los que elegimos nuestro destino. Los dioses no son responsables de que algunos hombres elijan destinos que les aparten de la verdad. Pero lo importante es que la parte racional del alma domine y controle sus tendencias irracionales, sus pasiones, sus deseos y sentimientos, para que tras sucesivas reencarnaciones pueda llegar a la contemplación de la verdad (así lo explica con el mito del carro alado en el Fedro, 386).

En el «mito de Er» (República) Platón establece una jerarquía de valores a escoger para las sucesivas transmigraciones, eligiendo uno u otro personaje según el grado de virtud que desee: 1º. Filósofo; 2º. Rey; 3º. Hombre de Estado, padre de familia o comerciante; 4º. Gimnasta, artista o médico; 5º. Profeta o sacerdote; 6º. Poeta; 7º. Obrero artesano o labrador; 8º. Sofista o demagogo; 9º. Tirano. Con este mito probablemente pretendía destacar la importancia de la libertad y la responsabilidad como claves para realizar todas las elecciones en la vida humana. Presenta el destino como resultado de la decisión personal, y no como una imposición fatalista de los dioses. Su escala de valores, sin embargo, refleja la concepción clasista que tenía Platón de la sociedad. Platón no oculta sus preferencias por la aristocrática, su nostalgia por la actividad política y su desprecio por los trabajadores.



5. El conocimiento

La teoría de las Ideas plantea un problema: ¿cómo podemos conocer las Ideas, si pertenecen a otro mundo distinto del nuestro, el Mundo Inteligible? La teoría platónica del conocimiento se basará en tres supuestos: 1º. Las cosas imitan o participan de las Ideas; 2º. El alma es una realidad intermedia entre las cosas y las Ideas; 3º. Las Ideas están en comunicación entre sí. Asumidas estas premisas, podemos destacar tres aspectos en la teoría platónica del conocimiento:

1º. La reminiscencia (anámnesis): En el Menón se plantea ya con claridad que no podemos intentar buscar lo que ya se conoce -porque sería inútil- ni tampoco lo que no conocemos -no sabríamos adónde dirigirnos ni podríamos reconocer lo buscado-. Este razonamiento indujo a Platón a concluir que no buscamos lo que desconocemos y, por lo tanto, conocer es recordar. Platón concibe, pues, el conocimiento de las Ideas como reminiscencia. En el Fedón y el Fedro se añade que el alma tuvo que conocer las Ideas en una existencia anterior, separada del cuerpo. Ese conocimiento es posible por la afinidad existente entre la naturaleza del alma y la de las Ideas («lo semejante conoce lo semejante»). Puesto que las cosas imitan a las Ideas, el conocimiento sensible sirve de ocasión para el recuerdo (anámnesis). De esta manera la multiplicidad de las sensaciones es reducida a la unidad de una sola Idea mediante el recuerdo.

2º. La dialéctica: En los diálogos posteriores desaparece toda referencia al conocimiento como reminiscencia y Platón centra su atención en la dialéctica, que en los primeros diálogos coincidía con el método socrático de preguntas y respuestas. Pero en la República sufre notables modificaciones:

• Grados de conocimiento (República, libro sexto, 509 d-511): A partir de los grados de ser, Platón distingue dos formas generales de conocimiento: la opinión y la ciencia (en esto coincide con Parménides). La opinión es el conocimiento de las cosas del Mundo visible que nacen y se corrompen y del devenir. La ciencia sólo puede ser conocimiento de las cosas del «Mundo Inteligible», del Ser eterno e inmutable y de las substancias o esencias. Un grado inferior de conocimiento sería la imaginación, alimentada por los objetos sensibles que percibimos por los sentidos -los que estudia la Física- y por la creencia. Pero ni la imaginación ni la creencia son para Platón verdaderas formas de conocimiento porque tratan sobre objetos móviles.



• El «mito de la caverna»: Aparece al inicio del libro VII de la República. Constituye una alegoría acerca de la educación del filósofo. En este texto Platón muestra que hay una continuidad entre los distintos grados de conocimiento, en correspondencia con su visión jerárquica de la realidad. La educación consistirá en un ascenso a través de las diversas formas de conocimiento, siendo la física y las matemáticas las que tienen un carácter propedéutico (introductorio). Platón no llega a decir cómo se conocen las Ideas. Simplemente indica que el alma tiene capacidad para ello, si sabe mirar en la buena dirección (Rep., 518 d). Las matemáticas son las que más ayudan a dar el empujón hacia regiones superiores, pues no arrancan del mundo del devenir y nos introducen en la contemplación de los objetos inteligibles. Pero el matemático aún permanece atado a las representaciones sensibles (geométricas). Abandonarlas y penetrar en el mundo de las Ideas será la tarea del dialéctico, del filósofo.

6. Teoría ética y doctrina política de Platón

El conocimiento, sirviéndose de la dialéctica y del amor, es el camino hacia las Ideas. Pero por sí solo no basta: necesita, además, la virtud, la única que puede enseñarle el camino hacia el Bien y la Justicia. Por otra parte, ningún ser humano aislado tiene capacidad para ser bueno o sabio. Para ello necesita a toda la comunidad política, al Estado. En la práctica, esto significa que sólo la virtud y el Estado hacen posible el acceso a las Ideas, aunque sean las Ideas el fundamento último de la virtud y del Estado. Esta especie de círculo conceptual culmina la filosofía platónica, que tiene una clara intención ética y política, como dijimos.

a)Teoría política: El Estado

Platón presenta una clara correlación entre el alma y el Estado. Opina que la estructura de la ciudad y clases sociales tiene su reflejo en el alma y, a su vez, las partes del alma se corresponden con la estructura social. Por esa razón cuando habla de ética y virtudes personales nos introduce, al mismo tiempo, en la política. Además, sólo en la ciudad justa es posible educar a hombres justos, capaces de armonizar bien sus diferentes virtudes. Sólo la pólis permite adquirir las virtudes éticas propias de un ciudadano honrado.

El tema de la República es la justicia en el individuo y en el Estado. Ofrece una utopía en la que el gobierno pertenece a los filósofos. Platón se inclinaba por un gobierno monárquico o aristocrático, donde la aristocracia era una aristocracia de la virtud y el saber, no de sangre o linaje. En contra de lo que algunos sofistas opinaban, los gobernantes no debían guiarse por la ambición personal ni por la fuerza, sino aspirar a la contemplación del orden inmutable de las Ideas para que su acción política fuese un reflejo de ellas (cf. el «mito de la caverna», donde los que consiguen salir de la caverna y llegan a contemplar el sol de la Verdad, la Justicia y el Bien deben «volver a la caverna» para guiar a los que siguen allí).

• El origen de la sociedad. La ciudad responde a las necesidades humanas, porque ningún ser humano se basta a sí mismo y depende de los demás para la satisfacción de sus necesidades, desde alimentación hasta educación y atención médica. Todos nos necesitamos mutuamente, porque cada uno aporta su saber, experiencia y conocimientos a la comunidad. Es la satisfacción de las necesidades lo que establece la división del trabajo en la ciudad, a partir de tres tipos básicos de actividades que se corresponden con las disposiciones naturales de la mayoría de los ciudadanos:

1ª. Artesanos (actividades productivas).

2ª. Guardianes o guerreros (encargados de la defensa).

3ª. Gobernantes (actividad política y gobierno).

• Las clases sociales. La ciudad, según Platón, se compone de tres clases sociales que se corresponden con las tres partes del alma. Presenta una organización política estrictamente jerarquizada. Parte de que no todos los hombres están igualmente dotados por naturaleza ni deben realizar las mismas funciones. En cada uno predomina un alma y ha de ser educado para las funciones que deba realizar (la educación debe ser idéntica para hombres y para mujeres). El Estado, según Platón, es ante todo una institución educativa. Por otro lado, la existencia de los ciudadanos está en función del bien de la colectividad, y esto justifica para Platón un comunismo total para las clases superiores, que incluye la abolición de la propiedad privada y de la familia. Pensaba Platón que de este modo los gobernantes y los guerreros estarían a salvo de los peligros de la ambición personal o familiar.

- Los artesanos: Ofrece los recursos suficientes para satisfacer las necesidades básicas (alimentos, etc.), mediante un trabajo productivo de bienes y servicios. Platón no explica por qué es "natural" que unos tengan que servir a la ciudad y otros beneficiarse de su trabajo.

- Los guardianes o guerreros: Tienen como función defender la ciudad de posibles invasores, extranjeros o bárbaros, y también aplacar los conflictos internos. Es la más importante, porque de esta clase saldrán los gobernantes (los mejores entre los guardianes). Su educación y preparación deben ser la propia de una élite, puesto que de ellos dependerá el buen funcionamiento de la ciudad. Además, tendrán un régimen especial de vida: se alojarán en viviendas separadas de las del resto de los ciudadanos; no poseerán riquezas propias, ni vivienda privada, ni familia, ni mujeres. Se mantendrán en régimen de matrimonio monogámico permanente. Se casarán con mujeres de su misma clase para preservar la pureza del grupo.

- Los gobernantes: Son los árbitros absolutos de la vida política, y sólo se justifican en el cargo si llegan a ser los más sabios. Deben ser seleccionados entre los mejor dotados y estar sometidos, entre los 20 y 30 años, a una formación científica muy especial. Normalmente procederán de los guardianes perfectos, aquellos que, al final de su formación, llegan a ser filósofos casi perfectos, capaces de poner como fundamento del Estado la Verdad, la Justicia y el Bien.



• Teoría de las diferentes formas de gobierno. Según Platón, el devenir histórico de los Estados les conduce a la degradación progresiva (contra el optimismo de Protágoras, que entendía la historia como progreso). El criterio que utiliza Platón para establecer sus preferencias por uno u otro sistema político es la capacidad intelectual y preparación filosófica que cada forma de gobierno requiere:

1º. Aristocracia ("gobierno de los mejores"): Es la forma más perfecta de gobierno, tanto si manda una persona sola como si lo hacen varios.

2º. Timocracia: Es el gobierno de los que tienen cierta renta y honor. En él no mandan los mejores, sino los más ambiciosos y guerreros, más amigos de la guerra que de la buena gestión política pacífica.

3º. Oligarquía: Gobierno de unos pocos, los explotadores, los que están a la caza de puestos y riquezas. Esto no significa que siempre gobiernen mal.

4º. Democracia: Gobierno del pueblo, donde predomina la libertad -sobre todo de expresión-, normalmente cuando el pueblo llano expulsa a los ricos del poder y permite una libertad inmoderada, que a menudo supone el desprecio de las leyes. La falta de una autoridad rígida que domine a los demás y el hecho de que todos se consideren igual puede suponer, con frecuencia, la perversión del orden social y de la fuerza.

5º. Tiranía: Es la ruina y degradación del Estado, la peor forma de gobierno. A menudo es consecuencia de la democracia y de no saber hacer uso de la libertad, lo cual obliga a que alguien tome el poder e imponga su dominio por la fuerza. La necesidad de líder es lo que justifica que el pueblo demande un tirano. Pero este suele embriagarse fácilmente de poder y, en la práctica, hace surgir la mayor de las esclavitudes. Platón estaba convencido de que el orden en que expone sus críticas a las diferentes formas de gobierno reflejaba la sucesión de formas políticas en Grecia. Pero históricamente no fue así.

Para Platón, la cuestión política es también ética: cada ciudadano debe practicar aquellas virtudes propias del grupo social al que pertenece, y en eso consiste la Justicia. Pero ¿quién decide la pertenencia a un determinado grupo social? Platón tenía una concepción estática de la sociedad, basada en un rígido determinismo incompatible con otros ideales griegos de libertad, democracia y participación igualitaria de los ciudadanos en el gobierno. En las Leyes hay algunos pasajes donde reconoce que muchas de sus propuestas constituyen un ideal, difícil o imposible de poner en práctica.